El Patio de los Leones

El Palacio de los Leones o Palacio del Ryad al Said, conocido también en las fuentes árabes como Palacio del jardín feliz, ocupa la posición central del recinto fortificado de la Alhambra. Representa el momento culminante de la arquitectura nazarí, coincidente con el reinado de Muhammad V (1362-1391). 

La fuente de los leones, símbolo del poder del sultán, no solo es el elemento más representativo de su riqueza decorativa sino que también lo es del complejo y sofisticado sistema hidráulico del recinto palatino.

Historia de el Patio de los Leones

Las conclusiones de los trabajos de investigación que se han realizado al palacio parecen esclarecer que el sultán Muhammad V erigió su palacio sobre construcciones anteriores, posiblemente pertenecientes a un palacio y jardín, datados en la época del quinto sultán nazarí, Ismail I (1313-1325), cuya disposición influyó sin duda en la orientación arquitectónica. El palacio tiene un diseño muy elaborado con patio rectangular, distribuido según el modelo de jardín de crucero, dotado de una gran fuente central y cuatro canalillos ortogonales. Consta de pórticos en los cuatro lados y pabellones salientes en los dos lados menores. Su núcleo principal se encuentra en el lado norte, denominado por la Qubba Mayor o la Sala de las Dos Hermanas. Destaca su arquería y columnata que envuelve la totalidad del espacio. Los ritmos decorativos establecidos responden a una sutil combinación que se complementa con el claroscuro de las yeserías creando un ambiente cargado de exotismo que ha sido valorado por numerosos viajeros y artistas a lo largo del tiempo. 

El patio ha llegado a día de hoy con la configuración de crucero y fuente central, como este, escasos restos en el mundo quedan del mundo islámico medieval. Proporcionalmente perfecto, añade visualmente al patio una galería de columnas que lo ha convertido en uno de los ejemplos más universales y admirados. 

La fuente de los leones ocupa el eje central del palacio, en torno al cual las distintas estancias se abren. Se compone de doce esculturas de leones surtidores, distribuidos de forma radial que parecen “sostener” en sus lomos una gran taza dodecagonal de 2,56 metros de diámetro. La taza, constituida por un surtidor central y decoración epigráfica, geométrica y vegetal, se apoya sobre una base cilíndrica realizada en piedra caliza. La pieza central del surtidor es una replica del original que fue retirado en 1981 para su estudio. Contiene ocho orificios distribuidos perimetralmente que se corresponden con los ocho desagües de mayor tamaño situados debajo de los mismos. De este modo el agua que vierte la fuente se recoge en los desagües, sin desbordarse por la taza, estableciendo una suave armonía con la que brota por los caños de la boca de los leones produciendo un suave rumor de agua. 

historia del patio de los leones

Estudios de una investigación histórico-artística de 2010-2011, han puesto en manifiesto que la configuración de este palacio no contaba con jardín, y que su pavimento fue muy posiblemente de mármol blanco de Macael. A finales del siglo XVI o principios del XVII, es probable que se sustituyera por pavimento de cerámica vidriada de colores que debió mantenerse hasta 1810 en que se retirara para plantar un jardín durante la ocupación francesa. Esto produjo numerosas filtraciones por el agua de regadío y llevaron a su eliminación y sustitución por pavimento de tierra hasta 1913 que se produce la intervención de Modesto Cendoya, quien progresivamente sustituyó la superficie de tierra por gravilla de piedras del río. 

Los doce leones de la fuente de mármol blanco de Macael nos trasladan a la imagen metafórica del poder de la ciudad palatina de la Alhambra. Representa el hito en el que culmina el complejo proceso evolutivo de ingeniería e ideas estéticas, donde ciencia y arte conviven perfectamente. Destaca un proceso minucioso y detallista que prosigue en la ejecución de los leones, únicas en su especie pero derivadas de modelos provenientes del mundo antiguo, Mesopotamia y mundo Hitita principalmente. Aunque las figuras de los leones aparentan ser iguales, en realidad son diferentes entre sí, y se encuentran de espalda a la fuente en una actitud simbólica intencionada. En actitud de alerta con las fauces apretadas, las colas plegadas y las orejas levantadas, se alejan del hieratismo. 

Cada bloque de mármol empleado en los leones fue cuidadosamente escogido en la cantera por el tallista, con la intención de que las vetas naturales de la piedra se adecuarán a las formas redondeadas de la musculatura del león y como contraste al pelaje del animal. 

La pila de la fuente es una pieza única de gran tamaño, con un peso de 2,10 toneladas sin agua y 3,30 toneladas llena. Originariamente debió transportarse desde la cantera al patio con el vaciado del recipiente, el sacado de puntos y rematarse su cincelado in situ. Los versos epigráficos que rodean la taza de la fuente ofrecen un lenguaje metafórico. Se alude al sultán promotor como personificación del poder y del linaje sagrado de los Ansares como protectores, por lo que no se puede descartar el simbolismo de la Fuente como imagen del poder y de los leones como representantes de los linajes que lo protegen y sustentan. 

Sin duda, los leones que da nombre al palacio y al patio, de valor incalculable, son la “joya de la corona” del monumento nazarí. A medida que sus estudios histórico artísticos avanzan, más detalles brotan de su fisonomía. 

 

Curiosidades sobre el Patio de los Leones

En alguna de las numerosas transformaciones de la Fuente en distintos momentos de la historia del Palacio, se han adaptado a gustos estéticos diversos, como el añadido de una segunda taza en el siglo XVII con una clara menor calidad artística, trasladada hoy al Jardín de los Adarves junto con su surtidor. 

patio de los leones

Félix, Melanie, Olivia, rey Gudú, Calimero… son alguno de los nombres que reciben a título personal cada uno de los leones de la fuente. Y es que los restauradores los han bautizado con nombres que bien tienen su identificación con los diferentes gestos y fiereza de cada uno de los felinos. 

La taza de la fuente presenta una llamativa decoración epigráfica que habla sobre la bendición de su promotor Muhammad V al levantar el palacio y de cómo reparte favores a sus súbditos. 

 

Horarios para visitar el Patio de los Leones

La Alhambra es uno de los sitios que hay que visitar al menos una vez en la vida, pero lo cierto es que su extenso perímetro y su indefinida belleza hará que queramos repetir nuestra visita. El conjunto de la Alhambra tiene un horario de acceso igual al de los palacios, jardines y Generalife. Su horario de apertura es a las 08.30 horas hasta las 18.00 horas en invierno (desde el 15 de octubre al 31 de marzo) y hasta las 20.00 horas en verano (desde el 1 de abril hasta el 14 de octubre). Abre todos los días, salgo el 25 de diciembre y el 1 de enero. 

horarios patio de los leones

Precios para para visitar el Patio de los Leones

Son varias las opciones que podemos pagar para nuestra visita al Palacio y Patio de los Leones. Hay que tener en cuenta que las entradas hay que comprarlas con antelación a nuestra visita, o bien en taquilla días antes o por internet. Son muchos los visitantes que frecuentan las instalaciones, por lo que a veces es complicado encontrarlas disponibles con semanas y meses de antelación. Hay dos opciones también de visita, las diurnas y las nocturnas. 

La visita diurna completa, incluyendo la entrada a los Palacios Nazaríes, Alcazaba, Jardines y Generalife es de 14.85 € para adultos, y los menores de 12 años entran de manera gratuita, aunque tendrán que adquirir una entrada para su acceso. La visita nocturna a los Palacios Nazaríes es de 8.48 €, mientras que la visita a Jardines y Generalife durante la noche es de 5.30 €.