Córdoba es mucho más que la Mezquita, la Judería o el Alcázar. Si ya has visto lo imprescindible —o incluso si es tu primera vez— la ciudad esconde rincones secretos y sitios ocultos que pasan desapercibidos para la mayoría de los visitantes. Detalles, patios discretos, templos poco conocidos y lugares cargados de historia que no suelen aparecer en las guías rápidas o que no se visitan en los free tours por Córdoba.
Como guías locales, sabemos que muchos de los secretos de Córdoba no están señalizados ni se descubren siguiendo un itinerario clásico. Están en calles por las que se pasa sin mirar, en edificios a los que casi nadie entra o en plazas que cambian por completo según la hora del día. Precisamente ahí está el encanto de estos lugares escondidos de Córdoba, perfectos para quienes buscan algo diferente y auténtico.
En este artículo Reunimos algunos de los rincones secretos de Córdoba y cosas curiosas que ver cuando quieres ir un paso más allá de lo típico. Sitios con historia, leyendas y belleza discreta que se disfrutan mejor con calma… y, en muchos casos, con la mirada de alguien que conoce la ciudad desde dentro.

En este post podrás leer:
- Capilla de San Bartolomé, uno de los rincones secretos de Córdoba
- Los molinos del Guadalquivir, sitios ocultos junto al río
- El templo romano de Claudio Marcelo, una sorpresa escondida en el centro
- Las iglesias fernandinas, el origen oculto de los barrios de Córdoba
- El Cristo de los Faroles, uno de los lugares más curiosos de Córdoba
- La Fuensanta y uno de los lugares escondidos menos visitados de la ciudad
- Descubrir los secretos de Córdoba con Oway Tours
Capilla de San Bartolomé, uno de los rincones secretos de Córdoba
Esta capilla está integrada en la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba, y quizás es uno de los monumentos menos conocidos de Córdoba y a la vez de los más bellos. Para acceder a esta capilla hay que acceder desde el exterior del complejo desde la calle Averroes.
Esta capilla forma un espectáculo del arte mudéjar de Córdoba junto con la capilla real de la Mezquita y la sinagoga. Esta iglesia se empezó a construir a finales del siglo XIV y se realizaron materiales reutilizados y por lo tanto su construcción quedó incompleta.
En el interior de esta capilla podemos observar la mezcla entre las culturas cristiana y árabe y donde cabe destacar el zócalo alicatado, su bóveda gótica y una colección de treinta y cinco azulejos nazaríes.
Esta capilla fue declarada BIC en el año 1931 ya que forma parte de uno de los mejores templos del arte mudéjar de Córdoba.

Los molinos del Guadalquivir, sitios ocultos junto al río
Estos molinos están ubicados al margen del río Guadalquivir y estos forman parte del patrimonio histórico de la ciudad. Hoy en día, se conservan once molinos en los que cada uno tiene una denominación diferente. Sus nombres son Albolafia, Alegría, Carbonell, Casillas, En medio, Martos, López García, San Rafael, San Lorenzo, San Antonio y Pápalo. Muchos de estos molinos fueron creados entre los siglos VII Y XI y la mayoría funcionaban mediante energía hidráulica que generaba el río a su paso.
Uno de los molinos que más destacan es el de la Albolafia, que este incluso aparece representado en el escudo de la ciudad de Córdoba. Este molino fue mandado a construir por Abderramán ll y en el que su función era llevar agua del río hasta el palacio de los Emires. Más tarde, fue desmontado porque a la reina Isabel la Católica le molestaba el ruido durante sus estancias en el Alcázar.
Si quieres ver como son los molinos por dentro puedes visitar el molino de San Antonio en el que conocerás como trabajaba una aceña de regolfo para moler el grano.

El templo romano de Claudio Marcelo, una sorpresa escondida en el centro
Este templo lo podemos encontrar en la zona conocida como el foro provincial de la Colonia Patricia. Este templo data de mediados del s.I y aquí podemos observar el reflejo de la grandiosidad de la ciudad durante la época.
Este templo está compuesto por once columnas y hecho con mármol y además esta construido sobre una pendiente, que hizo que fuera necesario edificar una terraza con muros en forma de abanico.
Si quieres visitar este templo del que quedará sorprendido solo tiene que acceder hasta la calle Claudio Marcelo y a pie de calle nos encontraremos con el edificio que está rodeado por una pantalla de cristal.
Si queremos visitar su interior hay que acceder a través de las instalaciones del Ayuntamiento, además una de las formas más bonitas de visitar este templo es de noche ya que cuenta con una iluminación especial.

Las iglesias fernandinas, el origen oculto de los barrios de Córdoba
Esta ruta está formada por varias iglesias que fueron creadas entre mediados del s.XIII y principios del XIV. Estas iglesias las mandó a construir Fernando lll. Todas estas iglesias son de arquitectura medieval y que, tras la reconquista de la ciudad, fueron núcleos de repoblación urbanos.
Para comenzar este recorrido sobre las iglesias Fernandinas tienes que acceder hasta la mezquita ya que es donde comienza esta ruta. Después de comenzar en la mezquita atraviesa siete barrios y el territorio de la Axerquía. Actualmente, este recorrido está planteado por los templos desde la Iglesia de San Andrés hasta el resto de la de Santo Domingo de Silos. Por aquí podemos disfrutar de un impresionante recorrido en el que se mezclan el arte y la religión por igual.

El Cristo de los Faroles, uno de los lugares más curiosos de Córdoba
El Cristo de los Faroles es una de las esculturas más queridas por los cordobeses. Este también se denomina El Cristo de los Desagravios y Misericordia. Este cristo lo podemos encontrar enclavado en el propio centro histórico en la plaza de los Capuchinos. En esta plaza podemos ver una figura del Cristo iluminada por ocho faroles y además en la que la propia plaza conserva su empedrado original.
Este lugar tiene una belleza indescriptible y esto se debe a la ubicación y a la pasión que sienten los cordobeses por su Cristo. Una de las formas más bonitas de visitar esta plaza es asistiendo de noche ya que solo se ilumina únicamente las luces que lo rodean.
Una de las leyendas de la ciudad de Córdoba cuenta que cada noche sobre las doce de la noche, se escuchaban pasos en la plaza vacía y en el cual se veía un hombre encapuchado murmurando frente al Cristo.
Este hombre desapareció por siempre, pero antes de hacerlo desvelar su identidad y este era un soldado del rey que tras muchos años había sido asaltado por unos ladrones y que cuando estuvo a punto de morir, se despertó frente al Cristo y por ello desde entonces se acercaba todas las noches a esta plaza para darle las gracias al Cristo.

La Fuensanta y uno de los lugares escondidos menos visitados de la ciudad
El Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta fue construido en el lugar donde la tradición dice que apareció la Virgen sobre un pozo con propiedades curativas. Esta tradición contaba que quien bebía agua de ese pozo llegaba a sanar sus enfermedades.
En este santuario su pared está decorada por curiosos objetos como son un caimán, una costilla de ballena, el caparazón de una tortuga y la sierra de un pez sierra. Estos objetos no saben de donde proceden, pero todo apunta a que viajeros cordobeses los trajeron de América.
El caimán posee una leyenda y es que antiguamente una enorme crecida del río Guadalquivir hizo que llegara un terrible caimán que este llegó a sembrar pánico en la ciudad. La gente de la ciudad vivía con miedo, pero eso tuvo fin ya que un hombre decidió matarlo con un golpe en la cabeza. Por ello, es tradición acudir a visitarlo durante la velá de la Fuensanta.
Descubrir los secretos de Córdoba con Oway Tours
Muchos de los rincones secretos de Córdoba pasan desapercibidos si no sabes dónde mirar o qué historia hay detrás.
Capillas integradas en edificios actuales, restos romanos a pie de calle o plazas que solo tienen sentido a ciertas horas forman parte de esos sitios ocultos y cosas curiosas que ver en Córdoba.
Como guías locales, vemos a diario cómo estos lugares cobran sentido cuando se entienden en su contexto: por qué están ahí, qué función tuvieron y por qué hoy casi nadie se detiene en ellos. Si te apetece descubrir la ciudad con esa mirada, una visita guiada ayuda a conectar los puntos y a no quedarte solo en la superficie.
Puedes empezar con una visita guiada por Córdoba, donde muchos de estos rincones se explican como parte del conjunto histórico.
Córdoba no se termina cuando acabas lo imprescindible. Ahí es cuando empieza lo interesante.