El Palacio de Viana

 

 

Córdoba conserva una importante muestra de arquitectura civil de origen nobiliario correspondiente a los siglos XV y XX. Estos constituyen uno de los conjuntos histórico-artísticos más relevantes de su patrimonio. No fueron pocos los títulos nobiliarios con residencia en la vieja capital del califato, entre ellos la familia de Villaseca. Es una de las residencias más conocidas de Córdoba, declarada por Real Decreto de 27 de marzo de 1981 como “Monumento Histórico Artístico” de carácter nacional, y por otro del 13 de abril de 1983 se reconocía a su jardín y patios como “Jardín artístico”. El palacio de Viana ofrece la posibilidad de visitar una casa nobiliaria a través de la evolución de estilos arquitectónicos, decorativos y ambientes relacionados con la aristocracia. La evolución de formas y gustos, bajo el importante papel que ejercieron las elites de poder a lo largo de la historia. 

el palacio de viana

Historia del Palacio de Viana

Sobre las casas que fueron propiedad de Miguel Ruiz en el siglo XVI, construyeron el palacio D. Gome de Figueroa y Córdoba, el primer señor de Villaseca desde 1559, y su hijo D. Luis Gómez de Córdoba y Figueroa. Sus diferentes propietarios fueron engrandeciendo la casa durante más de tres siglos, y en 1703 obtuvieron el marquesado de Villaseca. El último vástago de esta estirpe, D. Juan Bautista Cabrera y Bernuy, IX marqués de Villaseca, moriría sin descendencia, y al no estar en vigor las leyes antiguas de los mayorazgos pudo legar sin problema su esposa, Dña. María del Carmen Pérez de Barradas y Bernuy. Esta tomó matrimonio en segundas nupcias en 1873 con D. Teobaldo de Saavedra, quien en 1875 recibiría de manos de Alfonso XII el título de primer marqués de Viana. Su nieto, moriría sin descendencia en 1980 y su viuda venderá la residencia nobiliaria al antiguo Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, luego Fundación Cajasur. Convertido en museo, es un conjunto de planta irregular, dispuesto en torno a 12 bellos patios y un jardín. 

En una primera etapa (1492 – 1704) se produce la transformación de la casa medieval adquirida por el primer señor de Villaseca en 1545, en palacio renacentista. En esta etapa, se configuran los patios de Recibo y de las Rejas. 

En la segunda etapa (1704 – 1788) se producen las grandes reformas del palacio. Con Ana Rafaela Fernández de Mesa y Argote, VI marquesa de Villaseca, se crean las dependencias para albergar el Archivo Histórico de Viana, una verdadera joya de la documentación nobiliaria de España. También en este periodo se remodela el Patio de la Madama y se construye el Patio barroco del Archivo. 

En la tercera etapa (1788 – 1871), el VII marqués de Villaseca incorpora las casas de los condes de Torres Cabrera, colindantes al palacio. Su extensión se duplica, e incorporan los solares y espacios que hoy ocupan el jardín y los Patios de la Alberca, el Pozo, los Jardineros, la Capilla y la Cancela. Es la viuda del IX marqués de Villaseca, Dña. María del Carmen Pérez de Barradas, quien, casada en segundas nupcias, recibe el marquesado de Viana. Sin descendencia, dejó sus títulos y fortunas a su sobrino D. José Saavedra. 

El primer marqués de Viana, D. José Saavedra, inicia la cuarta etapa (1871 – 1980) con el impulso de hacer le palacio una casa-museo, preocupándose por la adquisición de valiosas colecciones de azulejos, cueros o biblioteca cinegética. Va a ser el director museográfico de sus colecciones, siendo testigo de ello documentos del mismo archivo del palacio. Realizó el juego de postales del palacio y sus patios con la finalidad de difundirlo, como así la difusión de fotografías tomadas en sus patios. El innovador marqués, murió joven, pasando su herencia a su hijo quien murió sin descendientes. Su viuda vendió el palacio en 1980, aunque es la responsable de la decoración de sus patios con objetos arqueológicos y decorativos. También se encargó de trasladar numerosas obras de arte de su palacio de Madrid al de Viana. 

Antes de la muerte del III marqués de Viana, los intentos por vender el palacio no cesaron, pero finalmente fue adquirido en 1980 por la Caja Provincial de Córdoba. Reacondicionaron el espacio y se abrió al público en 1981. Este mismo año fue declarado monumento histórico artístico nacional y jardín histórico artístico en 1983. 

Destacan la portada, la escalera principal, cubierta por un interesante artesonado mudéjar, y el patio de Recibo, obras manieristas del XVI atribuidas a D. Juan de Ochoa. En su interior, dotado de notables salones, se conservan colecciones procedentes del patrimonio familiar, entre las que sobresalen las de pintura, relojes, tapices, armas, mobiliario y porcelana de Compañía de Indias. 

historia del palacio de viana

Los 12 Patios

El Palacio de Viana es un edificio vivo, que requiere de cuidados constantes, y es que los patios han sido siempre los grandes protagonistas de este edificio. La visita a los jardines de Viana es fundamental en nuestra visita a Córdoba. Cinco siglos de historia donde su crecimiento se ha visto afectado por las ampliaciones y reformas del tiempo. Una casa noble, con numerosas familias, que ha sabido mantener su sabor popular que caracteriza a los cordobeses. El patio cordobés, heredero de la tradición romana y árabe, tiene su máxima representación histórica en este palacio, con 12 patios insertos en sus instalaciones y un jardín. Cada uno de los patios tienen su propia personalidad. Uno de los que más destaca es el Patio de los Gatos, el más antiguo de la ciudad. Sus plantas que habitan en el palacio, en su periodo de floración, hace que muestre una luz propia. Todo esto nos hace experimentar un verdadero éxtasis a todos aquellos amantes de la jardinería, la naturaleza y el arte. Y es que es normal que en Córdoba el cuidado de sus patios sean referentes mundiales por su declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional e inscritos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Su fiesta, celebrada durante la primavera, nos viene mostrando en Viana desde 2012 una manera novedosa y renovada de la reinterpretación patrimonial que existe en el monumento. 

Patio de Recibo

Se trata de la entrada al palacio desde finales del siglo XVI. Presenta una planta trapezoidal, rodeado de galerías porticadas soportadas por 16 columnas toscanas y edificadas en dos plantas. Es interesante saber que las ventanas están pintadas en el clásico “azul Viana”. El acceso, desde una de las esquinas, carece de columnas, de esta forma se permite una mejor vista desde la plaza y se daba acceso a los carruajes de la familia. De esta forma, encontramos anexas las caballerizas, habituales en las casas señoriales. A fin de cuentas, es un patio de recepción de los visitantes, la antesala al palacio. 

el patio de recibo

Patio de los Gatos

Puede que se trate del más antiguo, peculiar y desconocido de la ciudad. Cuenta con una historia propia, paralela al crecimiento y transformación del palacio. Este patio forma parte de las casas de la Puentezuela de Tres Caños, adquirida por los propietarios en el siglo XVI, y mantenida como viviendas de alquiler hasta mediados del siglo XVIII como dependencias destinadas a la administración y posteriormente patio de servicio. De ahí que en este patio podamos observar un pozo, unas tablas de lavar, un saladero hecho de mármol rodeados de geranios y gitanillas colgadas de las paredes.   Es un patio de origen medieval y con un marcado carácter popular conservado con el transcurrir de la historia. 

patio de los gatos

Patio de los naranjos

Patio que formaba parte del núcleo originario del palacio, y que nos rememora la tradición del jardín-huerto árabe. El jardín era para los musulmanes un espacio privado, donde el agua y las plantas eran utilizados como los principales elementos decorativos, de ahí que el parterre y los arboles frutales formen parte de este espacio. Los naranjos es lo que hoy día le da el nombre a patio, aunque históricamente ha recibido diferentes nomenclaturas como la del Patio de los Comedores, Patio de la Fuente, Patio de Beber, o Patio de la Parra.  

el patio de los naranjos

Patio de las Rejas

Este es el único de los patios que mira al exterior a través de tres vanos con rejas de forja que dan nombre al mismo, realizadas en 1624. También su llamativa arquitectura manierista se abre al exterior, como así quiso su propietario, y es que es un claro ejemplo de cómo la arquitectura se impone a la botánica.  Esa muestra del poder de la familia hacia el exterior, ha sido utilizada por la familia durante años como balcón privilegiado para contemplar eventos públicos, por ejemplo, el paso de la Virgen de las Angustias el Jueves Santo. Este espacio sin duda ha sido desde sus inicios el más mimado por sus dueños, por su carácter abierto. Hoy en día, sigue siendo una muestra embajadora de los atractivos del palacio.

el patio de las rejas

Patio de la Madama

ste patio forma parte de la reforma del siglo XVIII, y es en el siglo XX cuando se incorpora su corte cálido e intimista. Esta concebido para ser visto especialmente desde el Dormitorio del Almirante, ya que la escultura de su fuente mira hacia sus puertas. Debe su nombre a la náyade de la fuente, que en la mitología griega eran las ninfas del agua dulce, esta tiene un corte neoclásico. La fuente, de la que crecen calas, está rodeada de un círculo de cipreses recortados en forma de corona y plantados a principios del siglo XX, en época del segundo marqués de Viana. 

patio de la madama

Patio de Columnas

Es la última de las reformas a las que se sometió el palacio, ya en los años ochenta y abierto al público. Concebido para dinamizar la visita y albergar actos que impliquen una mayor interacción con los visitantes. Este es un buen lugar para la celebración de actos y eventos donde la Fundación Cajasur preside o colabora. Su parterre central hace que su tránsito sea agradable, sobre todo por las altas temperaturas que se viven en la ciudad. 

patio de las columnas

Patio de la Alberca

Es uno de los patios más modestos de este palacio, anexionada a Viana en el siglo XIX. Es un patio de servicio, al igual que el de los Gatos, y es también conocido como el del Invernadero. Fue conocido también como el patio del Venado, y es que, en este recinto las cabezas disecadas de los venados colgaban de sus paredes de las monterías que se realizaban en la finca cordobesa de Moratalla. Hoy su uso es para el equipo de jardinería del palacio, de ahí que su alberca central, aire y oxigena el agua antes de su utilización en el riego de las plantas del palacio. La alberca actual es bastante reciente, de los años ochenta del pasado siglo, tras acondicionar su espacio para la visita pública. 

patio de la alberca

Patio del Pozo

Este patio formaba unidad con el Patio de la Alberca, hasta la remodelación en el siglo XIX. Es otro de los patios de servicio, en este caso, un pozo es el verdadero protagonista. Toma sus aguas del arroyo el Colodro, abasteciendo todas las fuentes y plantas del palacio. Con el fin de darle un aire más señorial, la III marquesa de Viana añadió algunos elementos decorativos, tanto vegetales como objetos arqueológicos y decorativos con el fin de ennoblecer la zona de trabajo. 

patio del pozo

Patio de los jardineros

Encontramos en este la habitación de las herramientas del equipo de jardinería, de ahí su nombre. Completa el conjunto de los patios de servicio del palacio de Viana. Su aspecto actual se debe a la redecoración que hizo la III marquesa de Viana. Destaca el muro cubierto de celestina o jazmín azul, un auténtico jardín vertical, así como los objetos arqueológicos y la decoración de azulejos, procedentes de la finca de Moratalla y del palacio de Viana de Madrid. Este patio cuenta, entre otras piezas, con fuentes, hornacinas, columnas, azulejos, un dintel de iglesia, etcétera. Una tradición, la de adornar los patios señoriales, del siglo XIX que acentuó el gusto por las antigüedades como complemento y adorno de los patios. 

patio de los jardineros

Patio de la Cancela 

Hoy día es el actual acceso al centro de recepción de visitantes del Palacio de Viana, aunque antaño era la entrada a la casa de los condes de Torres Cabrera, adquirida por los propietarios en el siglo XIX, perdiendo su función de patio de entrada. La arquitectura de este patio difiere con las del resto de patios, y es que, en esta, los muros están revestidos de ladrillos, el suelo está enchinado, presenta objetos arqueológicos y el antiguo abrevadero es hoy un pilar decorativo. Podemos observar también como asoman balcones con bellos trabajos de forma y marcos de madera pintados con el “azul Viana”, conformando del espacio un vistoso conjunto. Su nombre es heredado de la gran cancela de hierro que cierra su único muro abierto al exterior. 

patio de la cancela

Patio de la Capilla

Fue el patio principal de las casas de los condes de Torres Cabrera en el siglo XVII, llamado así por la capilla anexa al patio, trasladada por la III marquesa de Viana a la actual recepción. Aunque hoy en día se ha recuperado su ubicación original. Presenta un pequeño museo arqueológico por la cantidad y calidad de sus piezas. Los altos naranjos y la armonía de su composición favorecen la calma e introspección del espacio. 

patio de la capilla

Patio del Archivo

Es el mas interior de todos los patios, y una muestra sobria del barroco cordobés, realizado su remodelación en el siglo XVIII. En la entreplanta se localiza el valioso archivo histórico de la familia, con más de 400.000 documentos, uno de los mayores tesoros de Viana. En la compra en 1980 del palacio por parte de Cajasur, no se compró el archivo, ya que estaba fuera del mercado, lo que ha hecho que esté custodiado por el palacio pero sin acceso publico ni a investigadores, hasta que en el año 2000 Cajasur pudo adquirirlo, y comenzando así una nueva etapa de estudio detallado. Llama la atención el juego de puertas y ventanas del color azul, y sobre todo la fuente central con su lienzo cerámico. 

patio del archivo

Curiosidades sobre el Palacio de Viana

La portada principal, fechada en el siglo XVI, muestra el escudo de Viana, pero es curioso como esta no fue la heráldica que debió tener la residencia nobiliaria en su fundación. En sus archivos han aparecido documentos de 1921 donde se refleja el contrato del II marqués de Viana para modificar el anterior blasón de los Fernández de Córdoba, de tres bandas horizontales, por el del marqués de Viana, del linaje de los Saavedra, que son tres bandas horizontales ajedrezadas. Este es considerado como un engaño histórico y heráldico, pues, embauca al espectador a creer lo que no fue. 

Otra curiosidad se da en referencia a la construcción del Patio de Recibo, donde dos de sus pórticos escondían partes de la casa incomunicada con el palacio.. 

En 1925, uno de los viajes del II marqués de Viana a la capital francesa, trajo a los patios y jardín la moda de incorporar las plantas en tinajas. Desde entonces la moda se ha dejado ver por numerosos patios de la capital cordobesa. El marqués informó a su administrador por medio escrito en el cual anotaba que “tiene la novedad de que para colocar las plantas emplean tinajas viejas de un tamaño de un metro o metro y medio de altura”, ordenando el inmediato uso continuado de la moda. 

curiosidades del palacio de viana

 

Horarios para visitar el Palacio de Viana

El palacio de Viana, sus patios y jardín tiene un horario adaptado a la climatología de la zona, por ello tendremos que tener en cuenta la temporada en la que nos encontremos. En verano, comprendiendo los meses de julio y agosto el horario es de 09.00 a 15.00 horas de martes a domingo. El horario de invierno es de 10.00 a 19.00 horas de martes a sábados, y los domingos de 10.00 a 15.00 horas. Los lunes permanecerá cerrado en ambas temporadas, y los festivos tendrán un horario especial que habrá que consultar.

horarios para visitar el palacio de viana

 

Precios para visitar el Palacio de Viana

La entrada general al palacio y sus patios es de 8 €, aunque también se puede adquirir la entrada a los patios por 5 €. Dentro del palacio podemos adquirir entradas al recinto con visitas comentadas por miembros profesionales. Estas visitas tienen un coste de 10 € las combinadas, y de 6 € la colección de patios. Los miércoles, con tu entrada general y en un horario de 14.00 a 17.00 horas se realizará visitas gratuitas, aunque el palacio tiene un aforo limitado. 

Existen reducciones en las entradas, este es el caso de los grupos reducidos previa solicitud, con un precio de 5 € la entrada general y 3€ los patios. 

Gratuitamente tienen acceso los titulares de las tarjetas Junta 65 dorada y verde, los menores de 10 años, y las personas con discapacidad. 

precios del palacio de viana

Cómo Llegar al Palacio de Viana

Recomendamos el uso del transporte público, ya que el acceso a la zona de la ciudad debido a cambios en la reestructuración del tráfico de la zona centro, las líneas de autobús que nos llevan son: 1, 2, 4, 6, 8, 13, N y E. El palacio se encuentra en la Plaza de Don Gome, número 2, si vamos caminando y partiendo desde el Ayuntamiento, podemos bajar por la Calle San Pablo hasta la altura de la Iglesia de San Andrés, donde una calle perpendicular nos lleva al Palacio de Viana. 

como llegar al palacio de viana