Qué monumentos ver en Sevilla

Sevilla tiene un aire majestuoso, histórico y grandilocuente. A propósito de esta concepción, aparece el Palacio de las Dueñas, residencia privada propiedad de la Casa de Alba que se llena de visitas por su valor histórico y arquitectónico. En pleno casco histórico, aparece esta magnífica construcción de los siglos XV y XVI. También, por seguir aportando recomendaciones desde Oway, encontramos la Real Casa de la Moneda, edificada en 1532 por Felipe II y era el lugar donde se fundía el oro y la plata que procedía de las Indias, y que a la postre se convertiría en monedas.

Sevilla es sencilla a la par que grandilocuente, monumental a la par que liviana, señorial a la par que popular, y bella a la par que… tremendamente bella. Es una ciudad fascinante que tenéis que recorrer y degustar dedicándole el máximo tiempo posible de vuestro viaje.


Real Alcázar, un oasis de paz y belleza

¿Os imagináis un sitio precioso, rodeado de naturaleza, donde perderse y sumergirse en un estado de tranquilidad y contemplación? Lo encontraréis en el Real Alcázar, un monumento de gran belleza en que puedes encontrar y disfrutar de la completa paleta de colores. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987, ha sido escenario de películas y series populares como Juego de Tronos. Sitio ineludible que pone de relieve la fusión de culturas que han dejado su huella en la ciudad. Su hermosa construcción interior está dividida en diferentes palacios como el Gótico o el Mudéjar. Pero su punto más fuerte son los jardines y sus arcos desde los que asomarse y contemplar las bonitas estampas.

La Catedral, belleza sobria y atmósfera única

Entusiasma a los miles de turistas que la visitan cada temporada. Imponentes bóvedas, la singular Biblioteca Colombina, y su pléyade de pinturas, esculturas y vidrieras constituyen los principales fundamentos de La Catedral de Sevilla. Sin olvidar el Patio de los Naranjos, de aire monasterial y gran encanto. Vale la pena recorrer todos los recovecos de la Catedral, su completa iconografía y dejarse imantar por la gran cantidad de referencias históricas y estilísticas que atesora.

La Giralda, la atalaya más privilegiada

Es uno de los símbolos de Sevilla. Es casi inevitable no imaginarse la ciudad sin esta elevación arquitectónica de 97,5 metros tremendamente reconocible en el mundo entero. La Giralda, monumento árabe, merece una visita tranquila y contemplativa para saborear tanto su cara interior como exterior. Forma parte del conjunto de La Catedral y es tal vez su joya más preciada. No os vamos a engañar: la subida no es un camino de rosas, y más en días estivales donde el calor aprieta, pero también os podemos asegurar que vale la pena llegar arriba, después de un rato de dedicación, y contemplar las hermosas vistas de Sevilla que nos proporciona.

Plaza España, el pulmón de la ciudad

Es uno de los espacios más espectaculares y grandes de Andalucía. Tiene una forma semi-elíptica y se tarda bastante en recorrerla. Dicen que simboliza el abrazo de España y sus antiguas colonias. Cada provincia española está representada en una baldosa del corazón de la plaza y es muy habitual el sacarse una foto con el azulejo inmortalizando el momento. Se pueden alquilar tándems y otro tipo de vehículos sostenibles para pedalear y degustar el recorrido de una forma más cómoda y confortable. El edificio central es la sede de capitanía Militar y en sus extremos destacan dos imponentes torres de muchos metros de altura. Una de las principales arterias de esta plaza España es una ría navegable con barquitas, que se expande a través de 4 puentes que representan los 4 antiguos reinos de España.

Torre de Oro

Es una torre albarrana a orilla del río Guadalquivir. Tiene una altura de 36 metros y hacía parte de la gran muralla que Sevilla que defendía el Alcázar. En su tiempo estaba recubierta por azulejos, además de una mezcla de mortero de cal y paja prensada, que producían reflejos dorados sobre el río, de ahí su nombre. Actualmente alberga en su interior el Museo Naval, donde podrás ver maquetas, documentos históricos, grabados, cartas náuticas e instrumentos de navegación.

Palacio de San Telmo

Palacio barroco ubicado en la Avenida de Roma, junto al río Guadalquivir. Fue construido para albergar la sede del Colegio – Seminario de la Universidad de Mareantes, donde se acogía a los huérfanos de marineros. Después se convirtió en la sede del Colegio de la Marina, donde estudió Gustavo Adolfo Bécquer. Ha tenido muchos usos a lo largo de su historia, actualmente, después de una rehabilitación, es usado como sede oficial de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Su atractiva arquitectura barroca, al mejor estilo sevillano, con torreones en las esquinas, sus jardines y patios interiores, su portada al estilo churrigueresco y toda la ornamentación externa, convierten a este Palacio en un infaltable en tu visita a Sevilla.

Museo de Bellas Artes

Con más de 20 museos que acogen numerosos visitantes a lo largo del año, Sevilla es sin duda un epicentro cultural. Destacamos el Museo de Bellas Artes, inaugurado en 1841, se ubica en la plaza del Museo, es un lugar fundamental para conocer la pintura barroca sevillana y la pintura andalusa del siglo XIX. Además de disfrutar el arte, el interior del edificio ofrece espacios arquitectónicos interesantes, como su patios, escaletes y la Iglesia.Un lugar de visita obligada si te gusta el arte.

Archivo de Indias

Construida en 1785 por orden del Rey Carlos III, esta joya arquitectónica fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987. Visitar este lugar es encontrarse con la historia de los territorios españoles de ultramar, además podrás relajarte en el amplio y soleado patio central y disfrutar los detalles de las cúpulas y columnas del edificio.

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